¿Pertenecer o colaborar?

Vivimos en grupos, aunque nos guste la soledad, no estamos separados unos de otros, vivimos en relación de interdependencia.

Esto nos lleva a pensar en cuál será la mejor forma de “ser parte” de esas comunidades que conformamos. En este contexto, reconozco dos formas de hacerlo: pertenecer y colaborar.

Cuando pertenecemos, actuamos desde el apego y la identificación. Queremos ser parte del grupo (de amigos, religioso, social, incluso la pareja es un grupo) para sentirnos parte de algo, la mayor parte del tiempo porque le tememos a estar “solos”. Cuando el grupo acata algo obedecemos para no quedar excluidos. Sin darnos cuenta, comenzamos a imitar las formas de hablar, los gestos, y hasta las creencias de los demás miembros del rebaño, y así se corre el riesgo de subyugar la voluntad individual a la voluntad del grupo, y nos podemos perder. Quedamos reducidos a un receptáculo de imágenes y frases que empezamos a reproducir creyendo que estamos pensando por nosotros mismos.

Por otra parte, cuando colaboro con un grupo, eso es algo que solo puedo hacer desde la madurez, y por ende desde la libertad interior. Colaborar con los otros se transforma en un acto consiente de una voluntad libre, y no en un mero acto inconsciente de simple obediencia para no ser excluido.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Palabras.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s