¿Que es Dios? o ¿Cómo me aproximo a lo que intuyo divino?

Hay muchas preguntas que nos hacen, como humanos, quedar siempre al filo de la duda. Una de ellas es: “¿existe dios?”. Sin embargo, en mi opinión, creo que hay una pregunta anterior a esa en nuestro listado de dudas existenciales, y es: “¿Qué es dios?”. Porque si alguien me pregunta ¿existe dios?, antes tengo que “saber” de que me están hablando. Si existe (o no existe) dios, ¿Qué es lo que existe (o no existe)?

Aquí es donde siempre encontramos un tope respecto a estos temas, y es el lenguaje que usamos, y la significancia que los distintos conceptos tienen para cada uno. Si yo le digo “dios” a un católico, puedo imaginar muy fácilmente que concepto se construye la persona cuando yo le pido que piense en dios. Lo mismo un musulmán, o cualquiera que adhiera a alguna religión.

Pero, en un nivel más profundo, creo que ninguno de nosotros tiene muy claro a que se refiere el concepto de dios. Solemos llamarle “divino” a aquello que intuimos como una “energía creadora”, como un “principio generador”, una “trama que todo sostiene y a lo que todo da forma”. Sin embargo, son aproximaciones, conceptos que nacen de un contexto limitado desde el cual se intenta “definir” lo que no puede ser definido.

Si asumimos que algunos de los “atributos” que tiene eso que llamamos “dios” (o universo, o energía, o como quieran llamarlo) son que es “algo” infinito, indefinible, omnipresente e incognoscible, al primer intento de decir con palabras lo que yo creo que es dios, lo limito, lo contraigo, le pongo límites, y eso que estoy nombrando deja al instante de ser eso que creo que estoy nombrando, porque estoy negando esos atributos que podríamos asumir que tiene lo divino.

Pienso que ante este fenómeno de lo divino, solo podemos acceder mediante aproximaciones, algunas más amplias que otras, pero todas arraigadas a un contexto y por ende limitadas.

Habemos quienes a lo largo de nuestra vida hemos ido mutando, negando, aceptando, transformando y, en el mejor de los casos, ampliando nuestro concepto de lo divino. Pero a veces nos encontramos con que (nosotros mismos o las personas que vamos conociendo) cambiamos de religión y creemos que con eso basta, que parece que con ese acto hemos ampliado nuestra RELACIÓN con lo divino. Sin embargo hay que estar atento, porque eso a veces sucede solo en apariencia.

Si mi relación con “dios” es considerarlo un padre al que le pido y que sitúo allá “afuera”, y me cambio a otra religión donde hay una diosa, cambio el contexto, pero el cómo me relaciono con lo divino permanece inalterado. Si reniego de mi ex.religión por considerarla manipuladora, llena de intermediarios, con una figura de dios lejana, patriarcal y culposa, y en un camino de querer ampliar ese concepto llego a una tradición que se vuelca a la naturaleza, probablemente a simple vista eso me deje tranquilo. Ya no estoy atrapado en las jerarquías y las formas. Sin embargo, si sigo considerando que lo divino está allá “afuera”, si sigo “pidiendo” y esperando premios por mi conducta, si sigo comportándome como un niño frente a lo divino, por mucho que me refiera a ello como “Gran espíritu”, “Gran padre” o “Gran Madre”, mi relación hacia lo divino sigue siendo muy infantil, sigo siendo un niño que espera la aprobación de aquello que imagino más grande que yo. En este caso, mi RELACIÓN con lo divino no se ha ampliado ni mutado como pensaba, sino que se mantiene, y me mantiene a mí como algo pequeño y “aparte” de aquello que estoy adorando allá “afuera”.

Esto es muy paradójico, ya que esa relación amplia, no sesgada, abierta, compasiva, tolerante e integradora no es atributo de ninguna corriente en particular.  Ahora, puede ser cierto que algunas corrientes, por la amplitud de visión que promulgan, pueden servir como contexto para que lleguemos más fácilmente a esa misma visión ampliada. Pero no me cuesta pensar que un evangélico pueda tener una relación y actitud mucho más amplia e integradora hacia el fenómeno de dios que alguien que se autopromulga librepensador y perteneciente a una corriente más liberal. Es posible.

Es la mirada hacia lo divino la que puede ser un verdadero puente hacia lo divino en sí. Esa mirada es personal, y viene de la experiencia, del probar, del cuestionar, de vivenciar por uno mismo. Es dejar ser, es aceptar lo que es, es observar lo natural, sin adornos, sin creencias que buscan que todo lo que estoy observando calce con lo que creo que sé. Como diría Francisco Varela, “la fuente de la vía espiritual es maravillarse frente al fenómeno, es la frescura de cada momento, es aceptar lo que es, lo que hay”. Quizás eso que llamamos dios (por ignorancia) sea simplemente “lo que es”, la forma natural de funcionamiento del mundo a la que quisimos aprehender y controlar “nombrándola”. Por esto, cuando alguien me pregunta que es dios, ahí es donde la respuesta más sincera y humilde es guardar silencio, porque no sé lo que es dios, lo intuyo, pero no puedo definirlo.

Por eso mismo es que me agrada el concepto de “Gran Misterio”, porque al referirme a lo que intuyo divino con ese apelativo, asumo que es exactamente eso, un misterio, asumo que no sé a qué me estoy refiriendo, asumo que quizás nunca llegue a comprenderlo, asumo que hay algo ahí que no puedo captar con las herramientas que tengo, pero lo respeto, y me permito ir EXPERIMENTÁNDOLO de a poco, con paciencia, y sobretodo, tolerancia a las formas de aproximación que todos los demás seres humanos puedan elegir para llegar a lo mismo.

Lo que es, es. Hagamos el ejercicio de dejar que eso que es natural se exprese a través y alrededor nuestro, cada vez más limpio, más libre de ideas heredadas, cada vez más simple y fresco.

(Quiero aquí expresar, que lo expuesto arriba es mi visión, la cual también proviene de un contexto y una “educación”. Siempre que hablo de estos temas, me gusta recordar que yo también puedo estar profundamente equivocado)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Palabras.

Un comentario el “¿Que es Dios? o ¿Cómo me aproximo a lo que intuyo divino?

  1. lucilaenasuncion dice:

    Reblogueó esto en yosoy.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s