Montegrande

Documental sobre la vida del científico chileno Francisco Varela, quien desarrolló junto a Humberto Maturana el concepto de autopoiesis. Varela intentó con su trabajo  establecer un puente entre la ciencia y la tradición budista. Temas centrales: mente, conciencia, fenomenología.

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Cambia tu Mundo

Intentar cambiar el mundo actuando hacia afuera no funciona. Los cambios más profundos que podemos generar en la colectividad ocurren cuando nos situamos  en lo que podríamos llamar “la mejor versión de nosotros mismos”, y desde ese escenario comenzamos a actuar, en cualquier área de la vida.

Esa “mejor versión” se alcanza cuando nos acercamos a la autenticidad, es decir, a ser quien realmente uno es. Esto se logra con auto.observación, acechándose para ver de donde vienen nuestras ideas, nuestras costumbres, nuestros patrones, para así poder irnos limpiando de todo lo que ya está obsoleto en nosotros, y continuar actuando más livianos.

El mundo es como es. En rigor, el único espacio de ese mundo que uno puede cambiar/limpiar/mejorar es el que cada uno de nosotros habita. Queda la esperanza, de que gracias a esto otros logren inspirarse ( y otros logren inspirarnos) y vean que ese cambio es posible.

En un siguiente nivel, el colectivo, este cambio personal puede amplificarse cuando  las voluntades individuales se alinean en pos de objetivos sustentados en la idea de ser cada vez más auténticos. No existe evolución personal sin la apertura a la idea de que tenemos responsabilidad para con todos los demás.

Aceptar que no podemos cambiar algunas cosas es parte de ese autoconocimiento, es saberse parte de una corriente que nos sustenta, contiene y dirige, no sabemos donde. Es aceptar que no lo entenderemos todo, pero que si podemos ir ampliándonos, abriéndonos a esa conciencia, y cualquier acción u objetivo, personal o colectivo, que nazca de un profundo sentimiento de ser cada vez más auténtico, no puede sino embellecer el Mundo.

Vivir en la metáfora

Escribiré desde la incertidumbre, ya que parece ser lo único cierto. Toda seguridad es ilusoria.

Podríamos decir que muchos estamos de acuerdo en que existe lo absoluto, la totalidad, esa existencia donde la relatividad no tiene cabida y donde lo que es simplemente es. Esto podría ser la base que sustenta el mundo que conocemos a través de nuestra percepción (percepción limitada y “educada”, pero siempre susceptible de ampliarse). La realidad que experimentamos como humanos quizás sea la forma que tiene esta totalidad de experimentarse a ella misma, a través nuestro. Somos la divinidad experimentándose a ella misma a través de nuestra propia experiencia. No es que nosotros seamos “Dios”, sino que lo que podríamos llamar “dios” o “misterio” se expresa a través nuestro, sin dejar de ser “dios”.

Eso tiene el camino humano, es una experiencia donde  podemos dejar que lo divino en nosotros se materialice. De aquí la importancia de irse limpiando, de irse despojando de ideas obsoletas y creencias limitantes, para ir abriendo las puertas de la percepción.

Las cosas son lo que son, no lo que creemos que son. Sin embargo, en el mundo simbólico que podría ser nuestra realidad, las cosas también son lo que creemos que son. De esto se desprende la importancia que tiene recordar que “estamos soñando”, que esta realidad es en verdad una trama energética, maleable, susceptible de ser imaginada, y por ende creada y re.creada infinitamente. Al mismo tiempo, esta idea nos recuerda que hay un lenguaje simbólico ( de hecho el lenguaje siempre irá de la mano de la metáfora, ya que al comunicar algo, siempre lo sesgamos con nuestra batería de creencias, y al decodificarlo también lo hacemos desde esa misma plataforma. Todo es una interpretación), lenguaje que puede ser utilizado para “entender” el mundo.

¿Que hay que entender? Que nos sustenta la incertidumbre y el misterio, que lo que sabemos es en realidad lo que creemos que sabemos, y que se puede ir accediendo a esa esencia, a esa totalidad, ampliando nuestra percepción del mundo.

Nos ayuda en esta tarea el tener siempre presente que toda creencia, tradición, costumbre o educación son solo ideas inventadas, y que es útil ir de.construyendo mundos para ir creando nuevos mundos, mundos cada vez más próximos a esa totalidad/divinidad que nos sustenta.

Solo la creación de nuevos pensamientos abrirá la puerta a la creación de nuevos mundos. Lo que terminemos creyendo, nos terminará creando.