La educación está enferma

“No es sano estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”  Jiddu Krishnamurti

 

El sistema educacional está enfermo. Está enfermo porque responde a intereses que mantienen a las personas en  prisiones mentales.  Está enfermo porque su estructura contribuye a la competencia, al stress, a la persecución de objetivos meramente técnicos. Está enfermo porque impide la expresión del ser humano.

La cantidad de estudiantes por sala, la sobrecarga de funciones de los docentes y el poco tiempo disponible para realizar las mismas, son los principales factores que contribuyen a la enfermedad del sistema. A esto se suma la baja o nula motivación que existe entre el profesorado para ir cada día a un ambiente que le resulta hostil, ya que las condiciones en las que se trabaja atentan contra su vida personal y contra su estado de salud.

No sirve de mucho llenar de bonos monetarios a los docentes que resultan mejor evaluados, llega un punto en que el dinero deja de motivar a las personas frente al desarrollo de una labor. No es un asunto de dinero. Los equipos directivos de los establecimientos educacionales están fallando en la tarea de motivar a su planta docente. Considerando las condiciones ya mencionadas, una alta motivación de los profesores es lo único que podrá salvar a este sistema enfermo.

Los equipos directivos persiguen resultados, se preocupan de pruebas estandarizadas, de aparecer bien ubicados en los rankings, y está bien, es lo que tienen que hacer, pero no se pueden quedar ahí. Esos equipos también tienen la tarea de mantener a quienes dirigen enfocados en lo verdaderamente importante: que un colegio es un lugar donde se forman seres humanos, y que para formar seres humanos sanos, quienes están a cargo de formarlos tienen que ser personas sanas. Me tengo que convertir en lo que estoy enseñando, porque no hay otra forma de mostrarle a otro “como tiene que ser” si yo no expreso ese estado. Se quiere transmitir a los estudiantes que su trabajo escolar los conducirá a mejores condiciones de vida, pero lo que están expresando los profesores en su realidad personal es absolutamente lo contrario. Estamos enseñando palabras vacías.

Si quiero motivar, tengo que estar motivado. De lo contrario solo transmitiré mi cansancio, stress y frustración.  Reitero, es aquí donde los equipos directivos fallan. Se desentienden de lo más importante: cuidar a quienes tienen la misión de educar. Un profesor sin motivación solo está cumpliendo horas laborales.

Lo bueno es que esa motivación existe, pero hay que despertarla, cuidarla, hacerla crecer. Solo alguien que está empoderado de su rol docente, que se sienta respetado y valorado podrá transmitir esos mismos sentimientos en los estudiantes.

El sistema educacional está enfermo. Un signo clínico inequívoco de esta realidad es que para ser un “trabajador responsable” se tenga que sacrificar la vida personal. En algunos contextos, ser un profesor responsable (lo que implica hacer clases con sentido, planificar, revisar pruebas dentro de un tiempo prudente, cumplir con sus horarios de trabajo, atender las necesidades de sus estudiantes, realizar entrevistas con los apoderados, etc) se ha convertido en un atentado contra la salud. A la larga, el profesor “responsable” es aquel trabajador obediente que pone a su trabajo como prioridad descuidando los demás aspectos de su vida.

Decía Jiddu Krishnamurti: “no es sano estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”. Se hace extensible a la educación: “no es sano estar bien adaptado a un sistema educativo profundamente enfermo”. Quienes están bien adaptados a estos sistemas solo están expresando en sí mismos el mismo diagnóstico. No podemos aceptar un sistema educacional que sigue reproduciendo en cada sala de clase las  mismas conductas y patrones que hacen de esta sociedad un lugar hostil. No se puede seguir perpetuando lo mismo porque ya está obsoleto.

No es sano estar bien adaptado a un sistema educacional profundamente enfermo, porque hacerlo es mantener y perpetuar el mismo modelo de sociedad que se supone es lo que la educación busca mejorar.

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Esta entrada fue publicada en Palabras.

6 comentarios el “La educación está enferma

  1. Alejandra dice:

    Estoy totalmente de acuerdo. soy docente y me desempeño en el área de educación inicial, en la cual me especialicé. He fluctuado entre la satisfacción con mi trabajo a la más profunda desaprobación con el sistema que “vende” o hace marketing de una buena educación pública a costo de la salud de los docentes. Por su “multifunción” se hace muy difícil delimitar hoy día el rol docente. Acá al menos somos educadores, profesores de educación física, asistentes sociales, dadores de comer (atendemos servicio de comedor, done cerca de 400 niños comen por escuela) sumando la falta de respeto de muchos padres que consideran las y los maestros como niñeros… y que en definitiva me queda en claro que somos reproductores del estatus quo actual, a los hijos de los obreros se les da este tipo de educación, gratuita ( a costo de la salud de los docentes) pero como un cuento macabro no tiene final feliz, por lo menos por estos lados el magisterio es una carrera en vías de extinción, pocos la eligen… Triste, hay que hacer cambios!

  2. Karina dice:

    Hoy lunes 7 de octubre, leo el articulo,.. y tambien me entristece tanta verdad… trabajo en educaciòn fìsica en una escuela secundaria,.. En estos momentos, evaluando salir por completo del sistema educativo, ..pareciera la lucha desgarradora, de sentirte no acompañada..nose, como serà ese cambio, pero de forma individual, es imposible, hasta insalubre… hoy muy triste, me pregunto como seguir, hace 15 años que soy profe, tengo 39 años… y el disfrute, y compartir no sucede,.. estoy aceptando, la realidad..no quisiera decir, que no sucederà.. serìa claudicar. Me descargo, y comparto este momento de aceptaciòn.. muy triste sin saber, que paso dar mañana,..imagino, que los hechos me guiaràn,…solo se, que hoy estoy muy triste.

    • Karina, te entiendo, compartimos en parte ese sentir.
      Hace unas semanas le hice la siguiente pregunta a una profesora: “¿cuando supiste que tenías que dejar de hacer clases?” Su respuesta sonó a la vez obvia e iluminadora, dijo: ” hice clases hasta que dejé de amar lo que hacía”

      No queda más que decir, que aunque “duela” hay que priorizar lo que se ama. Lo que te hace bien, lo que te alegra el alma.

      Mucha suerte.

      • Karina dice:

        diria que…., desear tanto que los cambios sucedan en el sistema educativo, (y durante tantos años en mi caso) ..ir con tantas ganas aun,.. pero terminar agotada, con el sistema (no los alumnos),.. Creo, colabora a una especie de “ceguera”..en este instante, no se que amo. Creia que amaba dar clases,..pero no ahi!! o asi como continua y continua en ese lugar!!…nose,.. algo mas para reflexionar; serà que hacerme cargo del cambio, me està impidiendo ver lo verdaderamente, soy??
        … deseo profundamente, reconectar con mi ser,… estarè despertando??…y ahora que es lo que amo??
        yo me creia super-despierta….
        vi un video ayer, en youtube de Alejandro Jodorowsky…decia algo de:…”el miedo a la locura, es el miedo a sentir”..fa!.
        gracias, Nicolas por la compañia de tus palabras.

  3. Fany dice:

    Totalmente de acuerdo. Soy una estudiante de psicología y lleva ya bastante tiempo rondando en mis pensamientos esta idea de que el sistema educativo está obsoleto. Me encanta leer literatura sobre personas que entendieron la educación de una forma bastante alejada a lo que se acabó convirtiendo hasta nuestros días. Me refiero a autores como Maria Montessori o Paulo Freire, quienes dirigían la educación hacia el desarrollo del ser humano como seres libres y no a formar moldes que encajaran en un sistema. Pero lo más importante es que me empecé a dar cuenta de todo esto desde mi propia experiencia como estudiante, cuando fui atravesando las diferentes etapas educativas que nos son impuestas (ESO, bachillerato, universidad… en España). Los profesores no son los únicos que se ven inmersos en estrés y obligaciones tediosas, los estudiantes también son víctimas. Ojalá que poco a poco se pueda ir cambiando entre todos. Os dejo dos enlaces, uno de ellos es una película documental en la que se muestra muy bien el sistema educativo actual y el otro es una página en la que vienen experiencias educativas alternativas en todo el mundo. Un saludo.
    http://www.educacionprohibida.com
    http://www.reevo.org

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