Nostalgia de la Luz

Nostalgia de la luz” es un film sobre la distancia entre el cielo y la tierra, entre la luz del cosmos y los seres humanos y las misteriosas idas y vueltas que se crean entre ellos. En Chile, a tres mil metros de altura, los astrónomos venidos de todo el mundo se reúnen en el desierto de Atacama para observar las estrellas. Aquí, la transparencia del cielo permite ver hasta los confines del universo. Abajo, la sequedad del suelo preserva los restos humanos intactos para siempre: momias, exploradores, mineros, indígenas y osamentas de los prisioneros políticos de la dictadura. Mientras los astrónomos buscan la vida extra terrestre, un grupo de mujeres remueve las piedras: busca a sus familiares.

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Comer Consciente

Escuché una reflexión que me hizo mucho sentido: “si tomas un alimento y lo dejas en la tierra, verás como se descompone, como vuelve a ser parte de la tierra. Si es bueno para la tierra, es bueno para ti”

Que gran verdad. Basta con pasearnos por las góndolas de los supermercados para hacer ese ejercicio de forma imaginaria, y darnos cuenta de que casi nada de lo que es vendido como “alimento” sería reciclado por la tierra. Hay que poner más atención a eso. Lo que comemos va siendo parte de nuestro cuerpo, nos va cargando, va siendo la materia prima para la construcción de nuestro vehículo.

Sin embargo, no hay que olvidar que no solo nos alimentamos de comida. Todo lo que llega hacia a nosotros es un alimento, pasa a ser parte de nosotros. Es importante elegir de que nos estamos alimentando.

Hagamos el ejercicio de imaginar que haría la tierra, sabia de sabias, con aquello que consumimos: ¿lo utilizaría o lo rechazaría?

Juego de roles

En todo orden de cosas lo que termina importando es la calidad humana, la propia y la de aquellos con quien nos relacionamos. No dudo del valor de nadie, ya que al hacerlo dudo de mi propio valor. Sin embargo, a veces las personas ocultan ese gran valor bajo los roles que ejecutan.

En el fondo todos respetamos los roles, y eso está bien, ya que nos aporta orden. A pesar de esto , por lo menos yo, siempre le doy más valor a la persona que está bajo el rol. Soy de aquellos que siguen personas, porque son las personas, y no los roles, los que tienen motivaciones, sueños y convicciones. Son las personas las que me mueven, las que despiertan admiración, y, cuando en un grupo humano ya no hay a quien admirar, se cae en la decadencia.

Hago una invitación: contribuye a la calidad humana siendo tú un ser humano de calidad, si no ves afuera alguien que te motive, encuentra en ti aquello que te mueva, ad-mírate tú, porque en ti está esa fuerza que nos une a todos.

Cuando no nos gusta lo que vemos afuera quizás sea hora de mirar hacia adentro. Porque vivimos creyendo que cuesta mucho que eso que está afuera cambie, pero olvidamos el gran peso que cada uno tiene a la hora de contribuir con eso que queremos que cambie.

Ante el malestar de algunos y la indiferencia de otros, propongo eso, recuerda porque tu estás haciendo lo que haces. Se impecable en tu actuar y decir, porque al final, cuando ya no quede nada de aquello por lo que peleábamos,  solo nos quedará el recuerdo de aquello que hicimos y eso se traducirá en remordimiento o alegría.