Me sano yo, se sana el Mundo.

El Mundo es la suma de nuestros mundos individuales, lo que hacemos en nuestro espacio de acción repercute en el medio que nos contiene. Nuestras necesidades básicas, nuestros deseos, lo que creemos que nos hará felices le da forma a la oferta de productos que se crean para satisfacernos. La manera en que extraemos los recursos de la tierra responde a nuestra forma de consumo, la contaminación es producto de nuestra forma de vida, la paz/inarmonía que hay entre las personas depende de como nosotros nos relacionamos a nivel local/personal.

Resulta obvio entonces pensar que si nos sanamos a nivel personal, la suma de relaciones humanas que constituyen la sociedad también experimentará mayor salud.

Si logro conectarme con mi esencia, lograré ver que ya estoy completo, que la felicidad es inherente al ser y que no necesito nada externo que me haga feliz. Alcanzado esto cambia o cesa mi afán de consumo, ya que me doy cuenta de que no necesito comprar cosas o acumular bienes para ser feliz, alcanzo un nivel de consumo responsable y saludable. Si mi nivel de consumo disminuye (suponiendo que esto pasa a nivel colectivo) la fabricación de productos inútiles disminuye, repercutiendo esto en una menor tasa de explotación de los recursos del planeta.

Si me doy cuenta de lo importante que es mantener el vehículo humano en buenas condiciones, empezaré a comer de forma más sana. Estoy contribuyendo a la desaparición de las cadenas de comida basura, y al mismo tiempo “el mercado” se verá obligado a ofrecerme los productos saludables que yo requiero.

Si me sano, y conecto con mi esencia, también sabré que mi estado natural es un estado de salud. Dejaremos de necesitar pastillas, hijas de una medicina que no sana, la industria farmacéutica dejará de intoxicarnos con productos inútiles que no atacan las verdaderas causas de la enfermedad. Al mismo tiempo, y también asociado a esta necesidad de no intoxicarnos, dejaremos como sociedad de consumir “drogas ilegales”, y si dejamos de consumir drogas, se acaba el narcotráfico.

Los ejemplos podrían continuar. Es innegable el efecto que nuestras acciones individuales tienen en lo colectivo. Por esta razón es que podemos decir que si nos sanamos se sana el Mundo. El verdadero cambio, la verdadera revolución es interna y ocurre a nivel personal en cada uno de nosotros.

Asumamos la responsabilidad de ser sanadores del planeta.

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Esta entrada fue publicada en Palabras.

6 comentarios el “Me sano yo, se sana el Mundo.

  1. Cynthia dice:

    GRACIAS =)

  2. […] Me Sano Yo, Se Sana El Mundo […]

  3. […] Me Sano Yo, Se Sana El Mundo […]

  4. […] Me Sano Yo, Se Sana El Mundo […]

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