De lo que pasa en ese mítico Chat

Escucho a lo lejos una marcha sagrada.
Es el caminar ingrávido de viajeros luminosos.
Buscadores en un peregrinaje incomprendido,
almas que apenas rozan la tierra.

Ríen, y se saben uno con el Mundo.
Respetan todo cuanto les rodea.
Hay una energía sublime en su mirada,
son guiados por los dioses en su mítico rumbo.

Sus caminos se cruzan y comparten la hoguera,
cuentan historias de tiempos ya lejanos.
Acogen a los que recien inician su senda,
abrazan por igual a niños, jóvenes y ancianos.

¿Quienes son estos locos? ¿Que hacen en esta travesía?,
me pregunto, mientras me ofrecen espacio al fuego.
Compartimos palabras, mate y un abrazo cálido,
cruzamos la mirada cómplice,de los que se saben unidos por la Cyncronía*

Suspiros en el té

Escribe textos que pretenden ser poemas, desde la calle un mendigo lo mira con indiferencia…momento, no era la ventana, era un espejo…
Se había encontrado con quien no quería ver, el reflejo tardío de aquel hombre que se había abandonado. Ahí estaba frente a él…
Salió a la calle/espejo y lo encaró: te reconozco- le dijo – adentro hay una hoguera y una tetera con té recién servido…
Conversaron los suspiros atrapados en el vapor del té, todo volvía a la calma mientras arrojaban palabras a la hoguera…
La hoguera alimentada por palabras sanadoras terminó fundiéndose con esos corazones abiertos…nació una luz estelar.

Foto tomada de : http://www.flickr.com/photos/iancowe/
Texto: creación conjunta de @By_Lilo y @ArcanoLeMat.

El Loco y El Mundo

Más importante que él o ella, la verdadera atención debería centrarse en nosotros mismos al momento de entrar en una relación. ¿Quién es él/la que está entrando en esta relación? ¿Estoy satisfecho conmigo mismo? ¿Puedo tolerar, o mejor aún, disfrutar, mi propia compañía?
El hombre o mujer con quien formamos pareja no tiene el deber de amarnos, ni de sanarnos. No se puede entrar en una relación para sentirnos realizados, ni completos. Una relación que tiene como principio ser un paliativo para la propia soledad, frustración o desamor está condenada al fracaso.
Una persona que persigue al amor de su vida creyendo que este le dará lo que no puede darse a si mismo/a va derecho a una fatal decepción. Nadie puede darte lo que no te das a ti mismo/a. Quien ve en su pareja su escape, o un terapeuta, poco a poco se condena al agotamiento, ya que no “consigue lo que quiere” de su ser amado.
El verdadero propósito de la pareja ni siquiera es “estar juntos”, sino que es “crear juntos”. Una pareja que no crea va en contra del impulso del Universo. Una pareja es creadora de vida, actos, obras. Pueden ser hijos, cuentos, libros, cuadros, poesía, canciones, empresas, negocios.
En conjunto somos distintos. En una pareja son 3: Tú, Yo, y la Relación. La relación se convierte en un ser por sí misma. Un ser que no tiene porque invadir los caminos y mundos propios de cada individuo que la integra. Una pareja sana respeta mutuamente el espacio del otro. Mi espacio interior es sagrado, tan sagrado como el tuyo.

Yo Soy satisfecho conmigo mismo, Tu Eres satisfecha contigo misma. En la medida que esto sea así, creemos juntos.

Hay que reirse porque nada existe!

Atados a esquemas, sucumbimos ante ideas humanas.
Atrapados en redes de egos interpretando torpemente la obra de lo superfluo.
Personalidades enceguecidas por su propio brillo, resplandor ficticio al que se aferran animalmente.

“Nosotros” parece ser la palabra olvidada, la batalla perdida, el libro no leído, la tumba abandonada.
Tomarse en serio parece ser la llave que abre ese mundo.
Un planeta carente de lo sutil, donde todos son demasiado importantes, demasiado imprescindibles, demasiado relevantes, donde todo es demasiado serio.

Que sublime ironía visitar estos mundos y saberse un payaso cósmico.
Porque eso es lo que somos.
Vivimos una vida que es un chiste místico, en una ciudad imaginaria construida sobre pilares de cristal, sólidos y etéreos a la vez.

Empujados a las tablas de la existencia, terminamos montando una escena fatídica, hija de una falsa importancia auto-otorgada.
Seamos lo que somos: payasos viajeros, almas vestidas de bufón.
La felicidad esta ahí para quien sabe no tomarse demasiado en serio.

En tus manos voy viajando

Me tienes en tus manos
sostienes mi esencia en alto
me abres el camino
cuidas mi espalda.

Eres sabia de siglos, eres belleza juvenil,
eres encanto cósmico.
Eres musa de una creación en la que trabajo a diario:
mi propia vida y mi sacro caminar son tuyos.

Guía mis pasos amada Atenea
ilumina mi andar
bendice mis palabras.
Eres luz en la travesía del hombre.

Otórgame, oh mi Diosa,
el privilegio de acercarme a tu manto
de observar tu casco dorado
de sentirme acogido en tu seno.

Acompáñame como a Odiseo
sacraliza mi viaje terreno.
Eternos dones siento caer de tus manos
el olivo divino le entregaste a los mortales.

Me siento uno contigo
me uno a tu marcha
juntos avanzamos libres y gloriosos
hacia una victoria inscrita en mi nombre.